ABRE TU CORAZÓN Y TU MENTE A LOS MANTRAS Por: Manuela Mejía

Desde muy pequeña tuve curiosidad por entender los misterios de la existencia, la mente y el poder que tenemos para definir y moldear nuestra realidad. Durante muchos años me dediqué a descubrir técnicas, cursos, maestros y caminos que me llevaron a explorar mi potencial y darle sentido a mi vida.

Después de conocer diferentes maestros y caminos, un día sin esperarlo, en el bosque de Poconos en Pensilvania, Estados Unidos, conocí a un yogi que venía desde El Himalaya, este encuentro cambiaría mi forma de verlo todo. A su lado, una mujer con un armonio empezó a cantar en un idioma que no conocía, un canto que me llevó a las lágrimas inmediatamente. ¿Cuál era este idioma que me conmovía tan profundamente?, ¿cómo era posible que unos sonidos que mi mente no comprendía tuvieran un efecto tan sanador en mí?

―Son mantras, una de las técnicas más antiguas para traer calma a la mente y conectar con la esencia divina―dijo el maestro.

“Un mantra no es una oración o un himno religioso, sino una técnica mediante la cual uno puede aumentar su propia energía. Es un método de curación psicosomática. Entender los términos sánscritos no es tan importante; los sonidos seguirán teniendo el efecto deseado en nosotros, aun si no los entendemos… El sonido es vibración, y eso es algo tan poderoso que puede crear o destruir” Así los explica el swami Purna en su libro  La Verdad te hará libre.

Ese día decidí ahondar en la práctica que por los últimos catorce años ha guiado mi búsqueda y ha traído balance, armonía y conexión a mi vida. Aquí les cuento un poco sobre esta tecnología milenaria y les invito a embarcarse en este universo del sonido que, sin duda, abrirá su mente y su corazón.

Hace miles de años en la época védica, se descubrió que el sonido puede producir vibraciones que afectan nuestro cuerpo y nuestras emociones. En ese orden de ideas, hay ciertos sonidos y vibraciones que, combinados con ritmos y sílabas sagradas, nos afectan profundamente a nivel espiritual. Estas sagradas vibraciones de sonido se llaman MANTRA. Esta palabra viene del sánscrito, uno de los idiomas más antiguos y se compone de dos raíces: man que significa mente y tra que traduce proteger, liberar y soltar. Entonces, un mantra es aquello que libera a la mente del apego a las preocupaciones mundanas y nos ayuda a enfocarnos en los aspectos más elevados y espirituales del crecimiento; pero también, nos protege de la negatividad y de emociones, apegos, pensamientos, deseos, sentimientos y sensaciones que nublan o bloquean nuestra experiencia de vida.

Las vibraciones rítmicas de los mantras regulan las vibraciones inestables de nuestros cinco cuerpos: físico, astral, mental, intelectual y causal. Por esto, cantar, susurrar o repetir mentalmente un mantra, promueve la armonía en todos los niveles y atrae la energía espiritual a nuestra existencia. Recuerda que nuestros cuerpos se adaptan naturalmente a los ritmos externos sin darnos cuenta, porque todo es frecuencia, todo es energía, por esto si podemos modificar la frecuencia o energía en la que vibramos, podemos transformar nuestra vida.

¿Cuándo practicar un mantra?

Puedes practicar un mantra de diferentes formas; puedes repetirlo en cualquier momento, especialmente, si estas con mucho estrés o en medio de una dificultad. En esos momentos, un mantra se puede convertir en tu ancla, algo de donde agarrarte mientras todo el caos pasa a tu alrededor. La forma más efectiva de usar un mantra es establecer una rutina diaria de práctica, por ejemplo; en la mañana, cuando la mente aún no se ha distraído con todas las responsabilidades del día. Es ideal empezar con una respiración consciente, sentarte en una posición cómoda y luego iniciar con la práctica del mantra. Puedes cantarlo o repetirlo en tu mente mínimo 11 veces e, idealmente, 108 veces.

Ya que el mantra trabaja en tu sistema energético, puedes sentir que al practicarlos se mueven emociones profundas que no sabías que estaban en ti, o que algún tipo de pensamientos aumentan temporalmente. Esto puede suceder mientras se va afinando tu sistema energético, como parte de la sanación que trae esta práctica. Lo importante es que no pelees o resistas estos movimientos; déjalos pasar y concentra toda tu atención en el mantra, permitiéndole hacer su trabajo en ti y reconociendo que, justamente, son estas emociones las que el mantra vino a armonizar y transformar.

Si quieres experimentar el poder de esta práctica, te recomiendo empezar usando el mantra: Om Gam Ganapataye Namaha, un mantra que nos ayuda a remover los obstáculos internos y externos, nos da energía y fuerza para iniciar procesos y proyectos. Escucha el episodio de Con-siente Podcast y déjate guiar por esta meditación que te permitirá sentir los efectos de esta tecnología milenaria.

Abre tu corazón y tu mente a esta nueva experiencia y permite que el sonido te recuerde el poder y la magia que hay en ti.

Con amor, Manuela Mejía

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